20 octubre 2005

Un poco de historia...


Estas navidades tuve la suerte de que los reyes magos me regalaran una fantástica y deseada NIKON D50 que pude disfrutar primero en una viaje a Toledo y después en una experiencia para mi totalmente nueva: una sesión de fotografía de desnudos en grupo.

Jose Antonio Pérez, amigo mío y presidente del U.D. Pastrana (club amateur de fútbol del barrio de El Carmel en Barcelona) solicitó mi colaboración en una iniciativa del equipo que consistía en realizar una serie de fotos de sus jugadores desnudos para un calendario que serviría para recuperar un poco la economía del club tras los problemas ocasionados por el hundimiento del túnel del metro en el barrio de El Carmel de Barcelona. Evidentemente, por mi amistad con él y mis simpatías con el equipo y sus integrantes y además por la oportunidad que se presentaba, acepté inmediatamente.
Un estudio de publicidad sito en el barrio (STUDIO 87) nos prestó sus instalaciones y los medios que nos fueran necesarios (plató, atrezzo, iluminación...) e incluso la colaboración de dos de sus trabajadores. Además contaba también con la ayuda de mi también amigo Manel Sierra, bailarín y coreógrafo profesional.
Los únicos handicaps eran que los medios que nos prestaban en STUDIO 87 sólo podían estar a nuestra disposición durante tres horas y que, evidentemente, la plantilla de jugadores carecía de toda experiencia para posar, además de la situación incómoda para ellos de estar desnudos o semidesnudos durante tres horas siendo movidos, colocados, mandados y fotografiados.
El planificar mínimamente las fotos antes de empezar a darle al disparador ayudó mucho a la rápidez en la sesión. Me parece imprescindible tener un pequeño guión de las fotografias y sobre ello improvisar si es necesario. Este guión y la sorprendente predisposición de los jugadores, aderezado todo con la gran experiencia de Manel Sierra en dirigir grupos en coreografías, hizo que la sesión funcionara casi como un reloj suizo.
Fue una sesión divertida y distendida. Al principio los jugadores sentían cierta vergüenza y nerviosismo pero en cuanto Manel Sierra empezó a colocarlos y yo a hacer fotografías la sesión fue cogiendo ritmo hasta que casi sin darnos cuenta habíamos hecho todas las fotos planificadas en menos de las tres horas que teníamos.
Ya sólo quedaba que yo preparara y retocara las fotos para entregarlas a imprimir.
Las fotos las hice en MODO A (apertura manual, velocidad automática) con ASA 800 y 1600 y sin flash. De iluminación tenía dos focos de 9 lámparas con pantalla difusora colocados a cada lado en un ángulo más o menos de 45º.
Evidentemente habríamos sacado mayor provecho si hubiéramos tenido más tiempo para trabajar pero, humildemente creo que el resutado de las fotografías es más que aceptable. Aquí tenéis algunas...
En definitiva, fue una muy interesante experiencia y espero poder repetirlo en otra ocasión.